TumbleSeed (Nintendo Switch eShop)

No sé por qué pero cuando hablamos de ese subgénero que es el roguelike, cuyos rasgos por definición son las muertes permanentes, la aletoreidad de escenarios, enemigos, objetos u otros elementos, así como la elevada dificultad derivada casi siempre de todo lo anterior, no suele ser habitual que uno piense en títulos llenos de personajes adorables y ambientados en mundos redonditos y coloridos como ocurre en TumbleSeed.

TumbleSeed es el nombre de la pequeña semilla a la que debemos guiar en su periplo por llegar a la cima de la misteriosa montaña donde vive, deshaciéndose de las plagas de bichos que la han invadido, y así desvelar en último término qué se esconde detrás una misteriosa profecía.

Inspirado en el diseño de una antigua máquina recreativa, nuestro objetivo consiste en conseguir que TumbleSeed vaya ascendiendo por el escenario, al tiempo que sorteamos enemigos y trampas, y sobre todo evitamos que caiga por alguno de los múltiples agujeros que salpican el camino. Lo particular del asunto es que no controlamos directamente a nuestra esférica semilla protagonista, sino que la impulsamos hacia arriba y hacemos que ruede de un lado a otro mediante una vara, cuyos extremos izquierdo y derecho subimos o bajamos con cada stick.

Es en este control donde reside tanto la peculiaridad como buena parte de la dificultad del juego, pues manejar con soltura a nuestro héroe con forma de canica, calculando velocidad e inclinación, no es una tarea fácil. Y mucho menos al principio, cuando con la falta de práctica su manejo puede resultar poco ágil para hacer frente a los continuos peligros y obstáculos.

Sin embargo, no todo es cuestión de pura habilidad y de rodar y rodar como locos. En TumbleSeed conviene detenerse, saber leer cada situación y planificar cada intento según las cartas que nos brinda el juego. Porque aunque pueda parecer un personaje indefenso, TumbleSeed cuenta con una importante habilidad que lo diferencia del resto de semillas: la posibilidad de plantarse a sí mismo en el suelo activando distintos poderes según la forma que haya adoptado.

Cada partida la iniciamos con cuatro formas básicas entre las que podemos altenar en cualquier momento. Una nos permite poner “checkpoints” en nuestro recorrido, mientras que el resto tienen como función ganar corazones extra, generar cristales o rodearnos de pinchos con los que atacar y protegernos al mismo tiempo. A medida que avanzamos es posible encontrar, en las diferentes tiendas que aparecen en los poblados o templos subterráneos, una gran variedad de poderes más que sumar a nuestro catálogo con efectos de lo más variopinto: desge generar avalanchas, a provocar tormentas que rellenan los agujeros con agua, o volvernos invisibles e imperceptibles para los monstruos.

Además cada vez que TumbleSeed se planta en los puntos previstos para activar dichas habilidades, toda acción tiene un coste en cristales, con lo que se añade una capa adicional de profundidad, que nos obliga a estar atentos a nuestro botín y no malgastarlo.

TumbleSeed peca en parte de ser un título que requiere excesiva paciencia al jugador, con una dificultad que en demasiadas ocasiones puede rozar lo brutal y frustrante. No obstante, quien sea capaz de perserverar se va a encontrar con un juego original, refrescante y artísticamente delicioso, con toda una aventura que fusiona a la perfección el género roguelike con unas mecánicas de lo más sorprendente. Nadie dijo que el camino a la cumbre fuese fácil.[4]

TumbleSeed

Desarrollador: Team TumbleSeed

Editor: aeiowu

Lanzamiento: 5 de mayo de 2017 (13.99€ Europa/14.99$ América)

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